El ovino comenzó el año a paso de ganador (nota de El Observador)
5-2-2010
Medio Oriente impulsa al alza el precio de la carne ovina, a valores muy superiores a los que logra la de vacunos
En algún momento la contracción de los rodeos ovinos en los principales países exportadores tenía que reflejarse en los precios de sus productos, llámese carne o lana. Y ese momento parece definitivamente haber llegado.El desbalance entre oferta y demanda es muy marcado y las cotizaciones están en franca mejoría, abriendo el terreno para que el ovino pelee nuevamente por un espacio de trascendencia en la campaña uruguaya. Los números estarían indicando que es factible que las existencias lanares dejen de caer en el ejercicio 2009/10, o que lo hagan de forma mucho menos acentuada.El año pasado, en momentos de tremenda incertidumbre en la economía mundial, la carne ovina había mostrado señales positivas: la caída en sus precios había sido menos fuerte que la de los vacunos. No es de extrañar entonces que, al momento de recuperación de los valores, la suba fuese mucho más importante.La razón es obvia: hay poca carne ovina en los mercados internacionales. Las exportaciones de Nueva Zelanda cayeron fuerte y Australia, luego de varios años de liquidación, se encuentra en fase de recomposición de su rodeo ovino, por lo que lo que se ofrece a los mercados es poco.Los ovejeros ven con buenos ojos la alternativa de volver a encarnerar sus ovejas en lugar de engordarlas y venderlas.Los mercados internacionales están muy firmes y eso se refleja en el precio de los ovinos en la plaza local. “En las ferias cualquier oveja para el campo se paga entre US$ 35 y US$ 40”, comentó un operador. En lo que a precios para faena refiere, no se dio la significativa caída que suele haber luego de la demanda adicional para las fiestas de fin de año.Al revés, los precios mantuvieron inalterable la fuerte tendencia alcista. “Si tuviésemos el doble de producción, la colocábamos toda”, comentó un operador del mercado internacional.La carne ovina cotiza bien por encima de la vacuna. De acuerdo a datos del INAC, el valor medio de exportación en los primeros 23 días de enero fue de US$ 2.901 para la tonelada de carcasas ovinas, 17,5% más que los US$ 2.469 la tonelada que promedió la vacuna.Los corderos para faena cotizan por encima de los novillos (US$ 2,65 versus US$ 2,40 el kilo) y las ovejas gordas por encima de las vacas (US$ 2,25 versus US$ 2,20 el kilo).Medio Oriente manda. Uruguay basa sus ventas de carne ovina en tres mercados: la Unión Europea (UE) –piernas y bifes desosados de cordero–; Brasil –paletas, asados–; y Medio Oriente –carcasas en seis u ocho cortes, tanto de corderos como de animales adultos–. En 2009 surgió Rusia como otro destino de trascendencia, donde se colocan productos similares a los de Medio Oriente, pero básicamente de ovinos adultos.Históricamente la UE es la que tiene los mejores precios. Sin embargo, no es la que lidera esta mejora de la demanda. Son los países árabes los que más impulso están dando al mercado de la carne ovina.Los precios de Medio Oriente empardaron a los europeos. Un operador del mercado internacional comentó que actualmente Uruguay está vendiendo carcasas de corderos a Arabia Saudita al mismo precio que consigue Chile para sus corderos en la UE. El país trasandino está habilitado para exportar carne ovina con hueso al viejo continente.El impulso de la cotización de la carne de cordero presionó al alza la de los ovinos adultos (capones y ovejas). Los corderos cotizan actualmente a una referencia de US$ 3.500 la tonelada FOB y las carcasas de ovinos adultos entre US$ 3.100 y US$ 3.200 la tonelada. Australia, con animales de mejor conformación, logra cotizaciones para sus corderos que llegan a US$ 4.500 la tonelada.Son varios los países de Medio Oriente que están llevando carne ovina uruguaya. Jordania se transformó en un destino trascendente, cuando anteriormente no figuraba en el listado de destinos del producto. Se le agregan los saudíes, además de Libia y Emiratos Árabes, entre otros. A lo que llevan de carne hay que agregarle los barcos con animales en pie.Bajó la faena. En enero, la faena de ovinos dejó atrás una tendencia de crecimiento que se había dado en el segundo semestre de 2009. Se faenaron unos 130 mil ovinos, 61 mil menos que los 191 mil del mismo mes del año pasado.Durante el segundo semestre de 2009 la faena de ovinos en Uruguay fue superior a la del mismo período de 2008. Esto seguramente guardó relación con una muy buena señalada en la primavera de 2008.Según comentó Carlos Salgado, jefe de Economía y Difusión del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), con el dato de Dicose de 8,9 millones de ovinos al 30 de junio de 2009, la señalada en 2008 tiene que haber sido del orden de 80%, muy superior al tradicional 60-65%.“Estimando una señalada promedio, a nosotros nos daba que el año pasado el stock hubiera caída a 8,5 millones de ovinos”, comentó Salgado.De acuerdo a los números que maneja actualmente el SUL –todavía no culminó su procesamiento– la señalada de 2009 fue similar en porcentaje a la del año anterior, aunque con una majada más reducida. Si esto se confirma, es factible que las existencias ovinas dejen de caer en el actual ejercicio.Según Salgado, la oferta de corderos en 2010 no debería variar de forma significativa respecto a la de 2009. Sin embargo, dadas las actuales condiciones, consideró factible que se dé una variación en el comportamiento de la oferta, retrasando las ventas hasta el segundo semestre del año. Esto también favorecería para que las existencias ovinas dejen de caer. “Si cae la faena, el stock puede mantenerse relativamente estable”, opinó Salgado.Una nueva etapa. Los mercados internacionales, tanto para lana como carne, no se supone que tropiecen en el mediano plazo. En la medida que la demanda siga en gradual recuperación, la escasez de oferta como consecuencia de los bajos stocks en los principales países exportadores no permitirá que los precios caigan.Los productores, al momento de decidir un rubro, no sólo tienen en cuenta el negocio. En el caso del lanar hay otros factores que cuentan, como ser el mayor trabajo y necesidad de mano de obra en la comparación con la producción vacuna y las mayores posibilidades de abigeato.Sin embargo, negocios son negocios. Si el ovino vuelve a dejar dinero en el bolsillo, no serán pocos quienes lo tomen como una alternativa válida, ya sea para la producción de carne (cruzamiento con razas terminales en zonas de buen potencial productivo, con altos porcentajes de señalada) como para la de lanas finas, en este caso fundamentalmente en campos de bajo potencial, como el basalto superficial y el cristalino.Si es el caso, puede que la majada deje de contraerse y logre sostenerse por encima de los 8,5 millones de animales. Es una tercera parte del pico de fines de los años de 1980, pero suficiente para mantenerse como un rubro trascendente para el país.